Brasil: El pueblo Kassupá

Publicado el 10 de julio de 2020

https://www.gentedeopiniao.com.br/energia-e-meio-ambiente-internacional/indios-kassupa-e-salamai-receberao-compensacoes-da-uhe-santo-antonio

Pueblo indígena de Brasil que vive en el estado de Rondônia y que se ha reorganizado para conseguir el reconocimiento étnico y territorial.

Población: 149 personas (2014)

Idioma: Aikanã.

El aikanã sigue siendo una lengua no clasificada. Hasta ahora no se ha podido determinar su relación genética con otras lenguas indígenas brasileñas, ni siquiera con las habladas por los vecinos de la región de Guaporé. Todos los aikanã hablan portugués y algunos hablan koazá. Pero hay algunos que sólo hablan portugués.

Ubicación y tierras indígenas

  • T.I Cassupá – 5 hectáreas, 149 personas – reservado. Estado de Rondônia. Ciudad: Porto Velho.
porto velho rondonia Por File:Brazil Rondonia location map.svg: ShadowxfoxFile:Rondonia MesoMicroMunicip.svg: Raphael Lorenzeto de Abreu)Obra derivada: Marquinhos talk – File:Brazil Rondonia location map.svg (derivado para File:Roraima MesoMicroMunicip.svg), CC BY 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=69574374

El pueblo indígena Cassupá fue desplazado de su territorio tradicional en la década de 1940 por el SPI – Servicio de Protección del Indio. Se utilizaron en los puestos de atracción de otros pueblos indígenas sin contacto. En su trayectoria de historias compartidas con los Salamãe, con quienes han establecido una relación de mestizaje, han reafirmado sus sentimientos de identidad étnica común (fotos: Cassupá y Salamãe en 2011 con una actividad de refuerzo cultural gracias al intercambio con los padres Aikanã del Consejo Indígena Misionero de Cassupá – Archivo CIMI).

El pueblo Kassupá es originario de la región de la Cascata, en la orilla izquierda del Pimenta Bueno, donde actualmente se encuentra Chupinguaia. En la década de 1970, los indios fueron desarraigados de sus tierras tradicionales, vagaron por varios lugares y fueron asentados junto a la Policía Federal Agrícola, en Porto Velho, por el Servicio de Protección del Indio (SPI, organismo que precedió a la Funai).

La preocupación del SPI en ese momento era evitar que los indios fueran diezmados por los prospectores que invadían sus tierras. Hoy en día, algunos indios siguen en la zona donde se asentaron, otros viven en la ciudad, pero mantienen este lugar como referencia. Según la Organización de Pueblos Indígenas Kassupá y Salamãi (pueblo Kwazá), hay 210 personas de estas etnias en Porto Velho.

Décadas de lucha de los pueblos indígenas Cassupá y Salamãe para no ser asimilados por la sociedad nacional

Después de una larga trayectoria pasando por Mutum Paraná, Guajará Mirim, Ribeirão, entre otros, quedaron en un área de 5,5 km2 de la BR 364 del antiguo Ministerio de Agricultura. Los ancianos vivían en casas destinadas a los empleados del ministerio; desde allí, hasta hace poco, estaban a merced de ser desalojados de sus hogares en cualquier momento.

En la década de 1990, se organizaron políticamente a través de la Organización de Pueblos Indígenas de 0PIC y Salamãe, y desde entonces reclaman el reconocimiento étnico de la FUNAI y derechos como la educación y la sanidad a otras instituciones gubernamentales. Retomo esta historia para contextualizar las noticias que he recibido de Clóvis Cassupá estos días. Me llamó, todo contento, para decirme que, gracias a la documentación enviada a la Fiscalía, han conseguido de la Unión la cesión del 5,5% de la zona en la que viven desde finales de los años 60. Entonces le llamé y le pregunté por qué sólo había 5,5 hectáreas, y me explicó que para obtener las 40 hectáreas, la FUNAI tenía que crear un grupo de trabajo – GT – para hacer un estudio e informar sobre el reconocimiento de la zona como tierra indígena. Según él, la FUNAI declaró que no tenía recursos para pagar este grupo de trabajo. Por último, el Cassupá y el Salamãi todavía tienen un largo camino que recorrer. La conquista de estas 5,5 hectáreas ya deja más tranquilo al núcleo familiar que vive en esta zona y permite que continúe el proyecto de reafirmación étnica y cultural de los pueblos indígenas Cassupá y Salamãi.

El Estado los ha sacado de su espacio. En la actualidad, su lugar sagrado, que hace referencia a su origen mítico, la plaza de la Cascata, cuenta con una pequeña central hidroeléctrica (PCH) y el resto de la zona que era su territorio está ocupado por agricultores. El Estado tiene una deuda con los Cassupá y Salamãi y debe garantizar su derecho a un espacio vital para la restitución de su vida cultural y étnica.

traducción de carolita del artículo siguiente

https://lutasesonhos.blogspot.com/2012/12/decadas-de-luta-do-povo-indigena.html

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